Los recuerdos de mi niñez, muchas veces difusos y mezclados, se despiertan
sobre todo con un sonido, una música, un olor, pero raramente con la vista.
Siempre que escucho la canción
del Mago de Oz, despierto en el verano de mis 8 años devorando los cuentos
antiguos de mi abuela con sus ilustraciones maravillosas. Hoy oigo nuevamente la canción inolvidable del Mago de Oz de Israel Kamakawiwo, pero fue la película de
que me fascino de Judy Garland. ¡Mi niñez vuelve a mí! Vuelvo
la cabeza a la estantería al lado de mi ordenador, y allí están, con encuadernación
de flores, muy para niñas. El de Mago de Oz tamaño cuartilla, más fino que los
demás, con tapa marron granate y ramitos de flores por doquier. Cojo el cuento
y miro sus páginas. Las ilustraciones en
blanco y negro por mi coloreadas, leo algunos pasajes, laminas en color que
faltan, y quien sabe que hice con ellas, pero mi dicha es encontrar todavía la
única lamina que no se porque razón dejé en su sitio: “ El temido Mago de Oz
temlando de miedo”
Soy Oz, el Grande, el Terrible ¿Qué
queréis de mi?
Todos miraron alrededor, buscando
al mago, pero nadie le vio.
-¿Dónde estáis? – preguntó Dorotea.
-En todos los sitios – contestó la
Voz. -Mas para los ojos de los simples
mortales soy invisible. Ahora me sentaré
en el trono para que podáis hablar conmigo.
Y desde aquel momento la voz pareció
llegar directamente del trono.
-Hemos venido a reclamar que
cumpláis vuestra promesa de devolverme a Kansas, de dar un cerebro al Espantapájaros,
un corazón al Leñados, y valor al León- dijo Dorotea.
-¿Esta realmente destruida la
Bruja del Oeste?- preguntó la voz.
-Si, la derretí con un cubo de
agua –replicó la niña.
¡Que pronto! – exclamo la Voz,
temblando ligeramente – Esta bien, volved mañana.
Al oír esto, todos protestaron y
el León lanzó un rugido tan terrible que Totó salto de brazos de su ama y
corrió a esconderse detrás de un bombo que se encontraba en un lado de la
estancia, tropezando con él y tirándolo al suelo.
Al ruido que hizo, todos se
volvieron hacia allí, viendo, con profundo asombro, que detrás del biombo se
encontraba un hombrecillo muy pequeño, enteramente calvo, con una cara llena de
arrugas y que parecía tan sorprendido como ellos.
-¿Quién eres? – gritó el Leñador
y levanto su afilada hacha.
- Soy Oz, el Grande y Terrible –
contestó el hombrecillo, temblando de miedo.
Nuestros amigos se miraron
abatidos.
Dorotea dijo que ella creía que
Oz era una cabeza: el Espantapájaros declaró qe pensaba que Oz era una dama muy
hermosa; el Hombre de Lata murmuró que suponía a Oz una terrible bestia y, por
fin, el León explicó que siempre había creído que Oz era una bola de fuego.
-Estáis todos equivocados –replico
Oz- Todo eso era falso.
-¿Entonces, no eres un Mago
Poderoso? – preguntó Dorotea.
-No; soy un hombre como los
demás.
- Lo que tú eres es un farsante –
protestó el Espantapájaros.
- Eso mismo – reconoció el
hombrecillo, frotándose las manos, como si estuviera muy contento. –Soy un
farsante.
-¡Esto es terrible! –dijo el
Leñador de Hojalata - ¿Cómo conseguiré mi corazón?
- No os apuréis –replicó Oz. –Aunque
no soy un Mago Poderoso, conozco la suficiente magia para dar un cerebro al
Espantapájaros, un corazón al Leñador, y valor al León. Lo único que no podré hacer será trasladar a
Dorotea a su país.
La niña se puso muy triste; pero
como sentía gran curiosidad por saber la historia de Oz, pregunto:
¿Cómo es que la primera vez que
te vimos te apareciste como una cabeza, una hada, una bestia y una bola de
fuego?
-En un cuarto tengo la
cabeza. Es de cartón y por medio de un
hilo puede hacérsele abrir la boca y mover los ojos. Tengo también un disfraz de hada, que fue el
que me sirvió para hablar con el Espantapájaros, y una bestia hecha de pieles
cosidas. Y la bola de fuego que vio el León
Cobarde sólo era una bola de algodón empapada de petróleo y encendida.
……………………………………………
Y aquí estoy mientros escribo, tantareando la canción: Somewhere over the rainbow .....

1 comentarios :
Qué bien escribe mi hermana!!!!!!+
Creo que algu´na culpa de lo de las láminas puede ser que sea mia.
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